jueves, 23 de julio de 2015

EL COLECTIVO DEL BUEN DRAGÓN.

EL COLECTIVO DEL BUEN DRAGÓN

Érase en un país muy lejano un dragón que estaba poniéndose viejo y sus alas ya no le respondían como debían.
A este dragón le gustaba en suma viajar y viajar, cruzar ríos que mientras más caudalosos mejor; sobrevolar selvas y desiertos donde se soslayaba descubriendo los oasis que de pronto asomaban entre las interminables arenas brindando acogedor refugio permitidor al descanso y saciador del apetito con los dulces frutos de sus palmeras.
Oh._ suspiraba el dragón._ ¡¡donde quedarán mis paseos por el mundo si mis alas ya no me responden ¡!!!.
Para colmo nuestro amigo hacía un tiempo se había enamorado de una dulce dragona que siempre lo acompañaba en sus viajes, y a la cual ya no sabía cómo conformarla. Siempre una excusa……._ hoy dice la radio que el PARANÁ no se puede sobrevolar pues se llevará a cabo una práctica de aviación y nos verían como objetos no identificados y peligraríamos, querida dragona._
._ ¿ir a beber de las CATARATAS de IGUAZÚ? ¡¡¡ imposible!!! La cantidad de turistas que se reúnen estos días para admirar la GARGANTA del DIABLO nos impedirían gozar de la incursión, pues lo que conseguiríamos sería producir pánico arriesgándonos a que algún guarda parque nos persiguiera o ahuyentara con dardos o arpones.:_
Y así continuaba la catarata de explicaciones para evitar salir a volar y la dragona se estaba cansando, cansando… Más cuando sé es un buen amigo como era el dragón, siempre encuentra quien le dé una mano salvadora. En este caso fue quien compartía la habitación en el palacio donde habitaba.
Así aparece en este cuento el ratoncito Chingón quien al enterarse de las tribulaciones de su amigo, dejó  de lado los celos que hacía un tiempo lo punzaban, éstos se debían a que cuando el romance de los dragones había comenzado él se sentía un tanto desplazado en su relación con el dragón.
Chingón era afecto a recorrer como buen ratón los lugares donde se amontonaban trastos viejos y olvidados en algún galpón de la zona. En una de estas correrías oyó unos lamentos que provenían de un montón de chatarra. ._ ¡ Ay de mí, donde están aquellos días en los cuales mis ruedas hablaban con los caminos , ya no me quejaría de los gritos de los niños que atronaban mis oídos en los viajes a la escuela! ._  Ahora este abandono y silencio me hace arrepentir de las frenadas innecesarias que hacía para que alguno perdiera el equilibrio y accediera a sentarse y no proseguir con su bullicio._
El hociquito de Chingón husmeó y husmeó hasta que se encontró frente a frente con el quejoso colectivo, que no era otro el montón de chatarra.
Este encuentro dio lugar a una conversación sostenida toda la noche, junto a otros personajes que se fueron incorporando interesados en la misma. Ellos que ya creían haber terminado su vida en ese viejo cementerio de cosas olvidadas y en desuso veían que era posible revertir esa dolorosa situación. Un destartalado bimotor que había sido relegado en el lugar no por estar inservible en su totalidad, sino por hacer rememorar a su dueño tiempos de lejanas aventuras que habían dejado nefastas huellas en su vida, por lo cual habíase desembarazado del avión creyendo que así lograría olvidar el pasado.
Una despintada lancha que colgaba de un guinche del techo participó del encuentro mientras se balanceaba algo peligrosamente sobre los reunidos. Pero estaba allí para prestar su colaboración y nadie le objetó su ubicación. Viejos serruchos, limas, taladros y tuercas oxidadas con sus tornillos compañeros también participaban encantados de la reunión, pues posiblemente fuera la solución de volver a la vida.
Ustedes se preguntarán y con toda razón cual fue el proyecto que esa noche se discutió entre los presentes.
Chingón les planteó a sus nuevos amigos el problema que tenía el dragón y ellos coincidieron en la necesidad imperiosa de proveer al pobre enamorado de un medio para desplazarse.
._ ¡¡ yo, yo.!!_ gritó con su voz herrumbrada el destartalado colectivo. ._ puedo convertirme en un genial instrumento, pero deberé contar con la ayuda del hermano avión y la hermana lancha._
._ muy bien._ contestaron a coro el serrucho, la lima, los taladros y las tuercas con sus tornillos. ._ más necesitarán nuestra colaboración para llevar a cabo la empresa._
Así fue que cuando el silencio de la noche dejaba florecer la magia lejos de la presencia humana comenzó la tarea de reacondicionar el viejo colectivo.
._ Para sobrevolar montes y selvas, un par de alas._ ofreció el avión
._ Para navegar, la hélice y el timón que aún conservo intactas aunque un tanto oxidadas._ propuso la lancha.
._nosotros haremos el trabajo de limar, perforar y ajustar los implementos necesarios._ respondieron a coro las viejas herramientas mientras iniciaban una danza entre ellas contentas de ser también protagonistas indispensables para la realización del proyecto.
Chingón siguió hurgando entre los trastos encontrando trapos viejos, lubricantes y pinturas que aún podían ser utilizadas convenientemente.
Tras varias noches de intensa labor, en las cuales siempre se suscitaba alguna escaramuza entre los amigos en su afán de querer ser los principales protagonistas del nacimiento del colectivo navegante y volador, se llegó al final de la obra.
El techo ofrecía una puerta trampa, para permitir que la parte superior del cuerpo de  los dragones asomara. Sólo quedaba el asiento del conductor por si alguna vez Chingón y alguno de sus compañeros decidiera acompañarlos en algún viaje. Cosa que decidieron hacer por turno. El avión y la lancha no objetaron pues estarían viviendo en sus alas el primero y la segunda en la hélice y el timón. Por esas razones nadie quedaría excluido, pues las herramientas siempre necesarias, no ocupan mucho lugar.
Mientras las estrellas hacían cómplices guiños en esa tibia noche de primavera, un rumor de voces y de hierros llegó hasta el palacio donde dormía el buen dragón. Grande fue su sorpresa al despertar  y asomar su encrestada cabeza por el balcón. Ante sus ojos se encontraba el carruaje imaginado en tantas y largas vigilias de desesperanzas
De ese modo el romance de los dragones no se truncó y ellos pudieron viajar por el mundo sin impedimentos; a veces iban solos y otras más con los amigos que habían hecho posible este sueño y con ellos compartieron muchas aventuras.



Ejercicios que puedes hacer.
 

 Describir que es un oasis.

Averiguar adonde se encuentran las Cataratas del Iguazú.

Donde está la Garganta del Diablo.

Que es el Paraná:

Una montaña?

Un río?

Un bosque?


No hay comentarios:

Publicar un comentario